Tomé el expediente del 93 y lo desgrané página por página, letra por letra, fotografía por fotografía. Recuperé el vídeo de la cámara de seguridad pasando del antiguo formato VHS a un formato digital y lo visioné en el ordenador de casa. El vídeo demostraba que se trataba de un hombre fuerte con complexión atlética, una estatura que rondaba el 1,90 de altura y los 100 kilos de peso; pelo bien cortado con estilo militar y rasgos angulosos en la cara con ese conjunto ya destacado de ojos, nariz y boca demasiado característico como para permanecer en el olvido de un expediente de más de quince años; demasiado característico como para no tener ni siquiera un nombre que buscar, unas huellas que verificar, un rastro que seguir. Me atusé el cabello poblado por incipientes canas blanquecinas que coronaban mi cabeza, cosa que atribuía a aquellos casos en que ni siquiera habíamos sido capaces de descubrir un mísero nombre que nos permitiera acercarnos al delincuente. No hab...
Diario de un policía es una novela trepidante de acción en el marco de la ciudad de Madrid, una capital cosmopolita, cuyas sombras ocultan verdades incómodas de descubrir.